Cómo quitar la mala suerte

Seguramente, alguna vez, ha dicho aquello de “¡Qué mala suerte!”, y ha atribuido una serie de circunstancias adversas a ese mismo golpe de infortunio. Se puede creer en ello o no pero las circunstancias por la que la fortuna nos puede abandonar son muchas y variadas.

Si crees en ello, si eres un poco supersticioso o si, simplemente, si es que tienes demasiados “malo días” tal vez pueda haber una serie de rituales o de cosas que puedes hacer para librarte de todo ello y que la suerte vuelva a estar de tu lado.

La sal

Es uno de los elementos más poderosos en materia de limpieza de todo lo que es el infortunio, además  la sal es considerada en muchos países como un elemento de buena suerte, incluso valioso. Antaño el sueldo se pagaba en sal de ahí la palabra salario.

Así para librarnos de la mala suerte podemos hacer algo que es muy significativo: echarnos nos el hombro un poco de sal. Debe ser el hombro izquierdo, cuidado con ello pues si la sal se vierte sobre el hombro equivocado atraerá a la mala suerte.

Otra cosa que se puede hacer es limpiar lo que es el cuerpo de toda energía negativa que nos pudiera afectar tal como, por ejemplo, un baño en agua salada. Lo único que se debe hacer es preparar una bañera con agua a la temperatura apetecida y añadir dos cucharadas de sal, remover y sumergirnos en ella. No suele fallar y liberaremos a nuestro cuerpo de todo lo que nos pesa y nos es adverso.

No es el único ritual que se puede hacer con la sal, también se puede usar como protección, para ello bastará con espolvorear un poco de sal marina en la esquina de cada habitación y bajo de cada alféizar, es un método muy efectivo.

Espejos

Hay una vieja superstición que nos dice que un espejo roto da mala suerte y a quién se le rompe le proporciona siete años de mala suerte. Seguramente has escuchado hablar de ello. Todo viene de la tradición en la que, en otros tiempos, un la Venecia del siglo XVI, un espejo era un elemento muy valioso y para que la servidumbre de los señores tuvieran cuidado con ellos extendieron ese rumor siendo, con el paso del tiempo, toda una superstición.

Si se rompe un espejo lo primero que debemos hacer es no tirar los trozos del espejo roto a la basura, eso jamás debe hacerse, sellaría la mala suerte para la persona que lo ha roto y tendría, certificadamente, esos siete años de mala suerte.

Lo que debemos hacer es recoger los trozos del espejo roto y, acto seguido una vez reunidos todos, se debe moler todo hasta que se hagan polvo. Una vez que está hecho de esta forma se debe lanzar al viento.

Lo único que debemos salvar de ese molido es un pedazo en el que nos reflejemos –no debe ser ni muy grande ni muy afilado o peligro para la integridad física de otra persona- y tras ello hay que esperar a la siguiente luna llena.

Habrá que depender del momento y de la cercanía, en el tiempo, de la luna llena; así, hasta que no llegue ese momento, se seguirá teniendo unos días de mala suerte. El momento mágico llega cuando la luna por fin llega a su estado pleno y podremos reflejar la misma en el trozo de espejo con lo que se anulará el efecto de la rotura del mismo.

Un vez ocurrido esto se podrá enterrar el trozo de espejo en un lugar seguro o inaccesible o, por el contrario, conservar el mismo guardándolo en un lugar seguro.

Incienso

Quemar barritas, o pastillas, de incienso también es algo muy poderoso y muy efectivo a la hora que quitarse la mala suerte de encima y toda la carga negativa que se tiene. El incienso es muy empleado en las tradiciones orientales y, por su uso, se ha extendido por todo el mundo.

Se prefieren aromas que ayudan a la limpieza tales como el jazmín o el sándalo. Si se va a quemar más de una vara de incienso siempre debemos recordar que se deben hacer por números impares, nunca número pares. Debemos asegurarnos de ello.

Si queremos que actúe en nuestra vida persona por que las situaciones o circunstancias han sido desfavorables y negativas deberemos ir por cada habitación de la casa con una barra e impregnando cada rincón con el humo que desprende, el humo aromatizado del mismo lo llenará todo, todas las esquinas de la casa, cada rincón, ello hará que la limpieza sea más efectiva.

Si creemos que esa misma mala suerte está instalada en nuestro negocio podemos hacer lo mismo, incluso en nuestro lugar de trabajo siempre y cuando se tenga libertad para ello.

Llevar amuletos

Suele ser muy efectivo el portar lo que son amuletos y talismanes (que no es lo mismo). Son excelentes elementos para mantener al infortunio alejado de nosotros y de nuestra vida cotidiana. Estos pueden ser llevados fácilmente desde en una cadena hasta un brazalete o un bolsillo. De entre todos ellos los más comunes son:

Llave o llaves: son usadas para atraer a la buena suerte. Tiene la vitola de ser un elemento benefactor desde hace mucho tiempo, incluso en otras culturas. Lo ideal es llevar tres llaves juntas pues son las llaves que abren las puertas del amor, de la salud y del trabajo.

Trébol: si se lleva un trébol fresco o se porta un trébol de cuatro hojas  -sabiendo que son muy difíciles de encontrar- tendremos uno de los elementos de buena suerte más poderosos que se conocen, todo ello viene derivado de la mitología celta. Hay que saber que cada hoja del trébol tiene una significación especial y llama al trabajo, al amor, a la salud y al dinero.

Una herradura: se dice que alejan del mal de ojo y también a la mala suerte. Antaño de decía que marcaba las puertas para que el demonio no entrara en las casas marcadas por ella. Se puede poner sobre el dintel de la casa o sobre la chimenea, si es pequeña –de joyería- se puede llevar en la cadena en forma de colgante. Las puntas siempre deben quedar mirando al cielo o la buena suerte podría escaparse.

Una pata de conejo: dicen que atrae la buena suerte y concede su protección, debe ser –necesariamente- la pata trasera izquierda, debe acariciarse o frotarse para activarla. Son rituales que se suelen realizar para despojarse de la mala suerte y que nos traiga la fortuna.

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